Ceropegia es un género de Apocynaceae reconocido por sus flores tubulares de aspecto extraordinario. Reúne plantas muy distintas entre sí: desde especies colgantes con hojas en forma de corazón hasta formas canarias casi sin hojas y de tallos suculentos. Esa diversidad explica por qué no existe un único cuidado válido para todas las ceropegias.
Qué es una Ceropegia
El género Ceropegia fue descrito por Linneo en 1753 y pertenece a la familia Apocynaceae. Su distribución nativa abarca regiones tropicales y subtropicales del Viejo Mundo hasta el norte de Australia, incluidas las islas Canarias.
Dentro del género hay trepadoras, plantas colgantes, geófitas con tubérculo y especies de tallos carnosos. Algunas conservan hojas bien desarrolladas; otras las reducen durante la estación seca y realizan gran parte de la fotosíntesis mediante el tallo.

Cómo reconocerlas: tallos, hojas y flores
La característica más reconocible es la flor: la corola forma un tubo ensanchado en la base y sus lóbulos suelen unirse en el extremo, creando una estructura semejante a una linterna, una jaula o un pequeño paracaídas. No todas tienen el mismo color, tamaño ni silueta.
Estas flores funcionan como trampas temporales para pequeños insectos polinizadores. Los visitantes entran atraídos por señales visuales y olorosas, permanecen dentro el tiempo suficiente para transportar el polen y después salen cuando la flor cambia. La planta no los digiere: es un mecanismo de polinización, no una estrategia carnívora.
Ceropegias de Canarias
Canarias alberga dos especies especialmente adaptadas a ambientes secos: el cardoncillo canario (Ceropegia fusca), de tonos grisáceos o cobrizos, y el cardoncillo verde (Ceropegia dichotoma). Sus tallos erectos y articulados contrastan con las especies trepadoras y colgantes más conocidas en cultivo.
Especies populares en cultivo
- Ceropegia woodii: colgante, tuberosa y de hojas acorazonadas; es la conocida cadena de corazones.
- Ceropegia sandersonii: trepadora de flores verdes, anchas y aplanadas en el extremo.
- Ceropegia fusca: endemismo canario con tallos grisáceos y hojas muy reducidas.
- Ceropegia dichotoma: endemismo canario de tallos verdes, erectos y ramificados.
Cuidados de Ceropegia
Antes de regar o elegir ubicación conviene identificar la especie. Una C. woodii cultivada como planta colgante y un cardoncillo canario expuesto al sol no responden igual, aunque compartan género.
Luz
Las especies de interior agradecen luz abundante y pueden recibir sol suave tras una aclimatación gradual. Las formas canarias adultas toleran exposiciones más soleadas en condiciones apropiadas. La falta de luz alarga y debilita los tallos; un cambio brusco a sol intenso puede producir quemaduras.
Riego
Riega a fondo y deja escurrir. Repite únicamente cuando el sustrato se haya secado en buena parte. En reposo o con temperaturas bajas, reduce mucho la frecuencia. El encharcamiento continuado es más peligroso que un breve periodo seco.
Sustrato y maceta
Utiliza una mezcla aireada y drenante y una maceta con orificios libres. La proporción mineral puede aumentarse en especies especialmente xerófitas, mientras que las trepadoras de crecimiento activo admiten una mezcla algo más orgánica sin perder drenaje.
Temperatura y abonado
Protege las plantas cultivadas en maceta de las heladas y evita combinar frío con sustrato húmedo. Durante el crecimiento puede aplicarse un abono equilibrado muy diluido; no es necesario fertilizar una planta parada, recién trasplantada o con raíces dañadas.
Propagación y problemas frecuentes
Muchas ceropegias se multiplican por esquejes de tallo; las especies tuberosas también pueden propagarse mediante tubérculos o divisiones, y algunas producen tubérculos aéreos. Deja cicatrizar los cortes cuando sean carnosos y evita mantener el sustrato saturado durante el enraizamiento.
- Tallos blandos o base oscura: posible pudrición por exceso de humedad.
- Crecimiento largo y débil: suele indicar luz insuficiente.
- Hojas arrugadas: pueden señalar sed, pero también raíces dañadas; revisa el sustrato antes de regar.
- Cochinilla: inspecciona nudos, axilas y tubérculos, aislando la planta afectada.
¿Son tóxicas?
No conviene atribuir a todo el género una seguridad alimentaria o doméstica única. Evita la ingestión y mantén las plantas fuera del alcance de niños y animales que mordisqueen. Ante una exposición, la referencia adecuada es la ficha de la especie concreta y un servicio veterinario o toxicológico.
Galería de especies de Ceropegia
La diversidad del género se aprecia especialmente al comparar sus flores y formas de crecimiento. Pulsa cualquier fotografía para verla completa en una pestaña nueva.















Fuentes y referencias
PlantasCrasas.net: artículo original sobre el género Ceropegia y archivo fotográfico propio. Plants of the World Online, Royal Botanic Gardens, Kew. Masinde, P. S. (2004), estudio sobre la polinización mediante flores trampa en especies africanas de Ceropegia.
https://powo.science.kew.org/taxon/urn:lsid:ipni.org:names:328162-2
Revisión botánica: septiembre de 2026.






